Fertilizantes
Fertilizantes: suministramos una amplia gama de fertilizantes minerales para la agricultura moderna, entre ellos formulaciones nitrogenadas, fosfatadas y compuestas. Nuestros productos proceden de fabricantes confiables y son adecuados para una gran variedad de cultivos, suelos y condiciones de crecimiento. Gestionamos envíos a granel y en contenedores, proporcionamos la documentación de calidad y exportación necesaria y ofrecemos condiciones de entrega flexibles para satisfacer las necesidades de distribuidores, productores agrícolas y clientes industriales de todo el mundo.

Fertilizantes minerales
Una amplia gama de fertilizantes minerales nitrogenados, fosfatados, potásicos y compuestos, diseñados para favorecer el desarrollo saludable de los cultivos, mejorar la fertilidad del suelo y aumentar la productividad agrícola. Las especificaciones y opciones de envasado disponibles pueden seleccionarse según los requisitos del cliente y del mercado de destino.

Urea 46
Fertilizante nitrogenado de alta concentración que contiene aproximadamente un 46 % de nitrógeno. La urea se utiliza ampliamente en cultivos extensivos, hortalizas, huertos y otras aplicaciones agrícolas, y constituye una fuente eficiente de nitrógeno para el crecimiento vigoroso de las plantas y la mejora del rendimiento.

Fosfato diamónico (DAP)
Fertilizante granulado concentrado que aporta tanto fósforo como nitrógeno a las plantas. El DAP favorece el desarrollo de raíces fuertes, el establecimiento temprano de los cultivos y un crecimiento eficiente, por lo que resulta adecuado para cereales, oleaginosas, hortalizas y muchos otros cultivos.

Fertilizante NPK
Fertilizante compuesto que combina nitrógeno, fósforo y potasio en formulaciones equilibradas. Los fertilizantes NPK aportan nutrientes esenciales durante todo el ciclo de crecimiento y pueden suministrarse en diferentes proporciones de nutrientes para satisfacer los requisitos específicos de cada cultivo y suelo.

Fosfato monoamónico (MAP)
Fertilizante de alta concentración que aporta fósforo y nitrógeno a las plantas de forma eficiente. El MAP favorece la formación de raíces, ayuda al desarrollo temprano de los cultivos y es adecuado para una amplia variedad de programas agrícolas y condiciones del suelo.
